Felicidad espacial

Primero, y ante todo, felicidades a los “Javier-es” como yo, ayer tuvieron su momento de gloria. En segundo lugar, si alguna vez tuviera que elegir una muerte honrosa sería la de asfixia, creo que ya tome muchas clases de ello y mi cuerpo estaría acostumbrado, sufro de asma y esta mañana tuvimos que ir, por segunda vez en mi vida, a pedir ayuda al hospital, mi capacidad respiratoria estaba bajo mínimos, aunque si llego a saber que me iban a pinchar en el culo me lo hubiera pensado un poco (¡joder que daño! aún me duele).

Hoy quiero hablarme de alguien que conocí en la lejanía del espacio, en el abismo estructural de Newton, en la separación de los universos y quiero decirle que se tome un respiro, pues el tiempo pasa y ya me di cuenta que las cosas no se mueven por nuestra falta, debemos abstraernos de esta realidad en la que vivimos, hacer un lapsus temporal y espacial sin miedo, dejar de poner excusas por el trabajo, si vales siempre habrá alguien que te reconozca, si cuando vuelvas aquello no está es que realmente no merecía la pena.