Futurible

No puedo creer que aún siga con esto, nunca he sido persona escritora, ni seguidora de diarios, ni continuada en el tiempo de este tipo de menesteres, ni excesivamente constante... ni muchas cosas más. Me conozco un poco y entiendo que si sigo aún con esta historia es, y si no es así el tiempo determinará realmente cual es la realidad, no porque haya encontrado mi sitio, algo agradable, que me atrae, sino más bien todo lo contrario. Estoy seguro que en este tiempo no se cruzó nada que me atrajera más, eso no significa que lo haga con desagrado, me gusta, ni que esté deseando dejarlo, simplemente que la vida está hecha de diversidad, de estímulos, de metas, de objetivos, de tangibles. El problema que nos traen las palabras, y ahora la mente contradice una vez más lo que escribo, es que son lo que son y los hechos son realidades. Lo importante no es lo que dices, o lo que piensas, sino lo que haces, lo que demuestras, nunca fui personas de mucha palabra, los actos marcan la vida, las palabras son bonitas, crueles, amables, deseosas, inteligentes, soportables, pero no valen nada si no están acompañados de hechos. He de confesar que la falta de hechos, quizás se llamen promesas incumplidas, me causan una gran desilusión, debe ser un trauma infantil, una decoloración del entorno, una exigencia sumarísima o simplemente que la idealización de las personas me llevan al agotamiento.