Es el nombre de la zona o provincia donde estoy, hoy toco visita a Santa fe del mismo nombre, un lugar paradisiaco para quien le guste el sol (yo estoy cansado de él), donde en la visita turística puedes incluir la comida y la piscina en distintos lugares. Es un encantador lugar, un típico pueblito colonial, pequeño pero con una iglesia central o catedral y tres iglesias mas. Es curioso como el medio de locomoción me afecto el estado de ánimo, para ir un microbús algo cochambroso que no me dejaba ver las vistas y en el que el compañero estaba comiendo esas olorosas tortitas, tan típicas por aquí y que fueron la causa de mi malestar estomacal. La vuelta en una apañada buseta que dejaba contemplar todo el encanto de la zona montañosa en la que discurría la carretera llena de viva vegetación y donde las fincas de los potentados daban muestra de su estatus, tenían una pinta estupenda con sus colores y casas abiertas fruto de este clima tan cálido. Durante el recorrido un detalle, los moteros llevan un chaleco donde se muestra claramente su matrícula, otro detalle es la inutilidad de la línea continua en la carretera. El problema fundamental de estas carreteras son los desprendimientos, atravesamos un túnel de 5,6 km, con radio propia donde te informa adecuadamente de la utilización de las salidas de emergencia y el adecuado comportamiento cívico, en la línea del metro.
Me acerque a un puesto para preguntar por un producto que ofrecían mucho, lo regentaba una mujer de edad, me dio a probar y no me gusto mucho, es una plasta de un fruto mezclado con sal, le dije que creía que era dulce y de todas maneras tenía el estomago revuelto y no me atrevía a tomar nada, la buena señora me ofreció naranjas, que son del tamaño de los limones muy redonditas, y le dije que me vendiera una, me pelo una y me la regaló. Me dijo que tomara coca cola con limón antes de coger la buseta para cuando llegara a Medellín estuviera ya curado, ella no tenia limones y como salía el medio de comunicación me monte en él y de pronto llego la señora con la coca cola y un limón estrujado, que encanto.
Mañana tengo intención de marchar para Manizales, un pueblo a medio camino de Bogotá.
Hola a los frikis y a lo, nuevas incorporaciones, besitos a todos (utilizo un elemento genérico sin distinción sexual, bueno por si no lo habéis captado: besosos a todos y todas).