Como os adelanté la tarde también fue infructuosa, tuve un día melancólico, no es que no hiciera nada, digamos que los resultados no fueron los adecuados o los esperados, eso sí, que pedazo de heladito más rico me tomé por 2500 pesos de chocolate y brownie, delicioso. Ya me acorde como se llama unos de los elementos de la cena de ayer, patacones y por encima se le echa guiso, una especie de sofrito un poco picante, realmente bueno, mi estomago ya va mejor, supongo que la intervención de la viejecita fue milagrosa, se lo agradezco mucho.
Bueno esta noche iré a dar una vuelta con una amiga que me ayudó a prepara este viaje, a darme seguridad sobre el país, consejos a seguir y le contaré mi aventura en estos días, pues se me pasó darle esta dirección, ya sabe bien el porqué de las cosas. Por delante me queda una semana en la que intentaré sacarle el jugo final al asunto aunque no todo el que quisiera, visitaré bien la candelaria, centro histórico de Bogotá, la Catedral de la sal y me gustaría visitar dos pueblos, en uno de ellos hay aguas termales, me encantaría pasar allí el jueves sumergido en aguas sulfurosas y recibiendo una masaje integral sano. Intentaré quedar con gente que conocí en el trascurso de este viaje y que son de aquí.
Me gustaría saber que son chamacones, a cambio decir que la zona de origen paterno y materna filial es cordobesa, bella ciudad andaluza.
Es curioso como a lo largo del viaje he pasado del calor extremo y abrasivo, ya mi cuerpo se parece a la descamación pescadera, al frío que hace por aquí, aunque espero que no sea demasiado.
Cariñitos os mando ya que pronto volveré, tengo ganas ya y de seguir también o más bien de dar un salto a un país distinto, en este se han quedado cosas en el tintero y he cometido errores propio de principiante, supongo que si continua este tipo de viajes los limaré hasta sacar el máximo rendimiento, que no significa hacer más cosas, es como las vacas cuando rumian y rumian sin parar, no tanto tratan de hacer cosas distintas, tan solo sacar todo el juguito rico al verde pasto, pero eso es hablar de futuro y mejor no hacerlo.
Chao.