La vida sigue

La realidad es apabullante y asusta en demasía, las ilusiones se vuelven erróneas, se muestra cruda, manifiesta las cuestiones antes obviadas, las bonitas palabras, los deseos enmascarados, la incertidumbre, la cautelosa andadura. Todo se ha vuelto del revés en décimas de segundo, que cruel, que liberación infernal. La confianza es algo supuestamente imbatible, las palabras supuestamente sinceras, la comunicación es acercamiento, la lejanía es destrucción. No es malo decir cosas, lo engañoso es callar, lo doloso es obviar, el desprecio, el olvido se vuelve fatalidad.
Resulta difícil pensar, asumir la derrota, saber de mi credulidad. No entiendo, no lo asocio, quizás esté pagando los platos rotos por sentimientos no atendidos, por actos no consumados, por vivencias inversas.
Tan solo hubo un supuesto acto de valentía, me quedaré con eso, aunque no sea consuelo.