Me ha encantado, me ha echo sentir súper bien, en compañía, relajado, he disfrutado, una sensación placentera, agradable, un montón de buenas vibraciones, satisfacción, he notado un gran cambio en mi, poco a poco voy deshaciéndome de los estigmas y trabas absurdas que he ido colocando en mi vida, en mi camino. Aún quedan cosas por hacer, muros que tirar y sueños por cumplir. Ha sido una velada fantástica, he abierto mi casa y a entrado alegría, risas, besos, tacto, paz, cariño, he compartido parte de mi mundo con amigos, hemos aderezado la velada con canapés, salmorejito, ensalada, ..... vino, cerveza ...... puntito dulce, crema de orujo, copitas y algún chupito entre risas, tú has estado presente.
Comprendo el aislamiento, yo lo he experimentado, siento que es necesario, todas las cosas las son, el bien y el mal se complementan, la cuestión está en la duración, en el elemento temporal que tú le des. No lo alargues demasiado, no lo estires, no lo fuerces, no te hundas, no ignores.
Me mata el no saber, no conocer cuál es la razón de esta actitud, cual ha sido mi error, que daño he hecho, que maldad he cometido, me asusta hablar de sentimientos, sentirme ignorado, apartado, quizás lo peor sea no recibir una guía, unas palabras, me ahoga esta sensación.