Descendencia evolutiva

Ya hace tiempo sentí, como dicen, la llamada, me vino un/él sentimiento paternal. Lo supongo como un hecho normal, una sensación pura, la necesidad de trasmitir como soy, tal como expreso, ser un espejo, enseñar, empapar, mostrar … y otras cosas menos agraciables, todo no es bello.
Pensando en esto descubrí una debilidad masculina, la imposibilidad de engendrar retoños pone de manifiesto que tan solo somos portadores de un “bichito” que lo hace posible, que fatalidad, necesito de mujer que sea portadora de mi anhelo, me derrota la independencia, hablo de manera aséptica ya que vivir en pareja es un estado fabuloso. Siento cierta envidia por ello, si fuera mujer creo que ya habría atendido a la cuestión, a pesar de que puedo ser un poco melindres con los dolores y algo aprensivo con las heridas ajenas e imaginarias.
Una proposición no indecente trata, por decirlo de una manera filosófica, de obtener un préstamo cariñoso de la cavidad maternal y la cesión del resultado ..... una provocación.