
Borja, Claudio, Carmen, Sonia, Inma, Antonio y Raúl. Parte del fin de semana en barcelona, un viaje cuasi esporádico me ha llevado a una ciudad ya visitada, en esta ocasión me acoplé a un comodo vehículo de cuatro ruedas, casi sin parar, una improvisada cena mezcla de varias culturas y un ritual playero revitalizante de energia cuarzitiva bajo la luna llena.
A primera hora, con pocas horas de sueño, una supuesta caminata mañanera que se combirtió en tardera, nos llevó a una zona volvánica y hayédica, lindo, agotador, relajado y risueño fué el recorrido, culminando en el líbano la recuperación de nuestras fuerzas.
Tras las reglamentarias horas descansinas y una fugaz visita playera, colmató nuestro apetito un tradiconal huevo con papas. El regreso al punto de origen sin novedad y a la hora prevista. Gracias ha sido genial.
A primera hora, con pocas horas de sueño, una supuesta caminata mañanera que se combirtió en tardera, nos llevó a una zona volvánica y hayédica, lindo, agotador, relajado y risueño fué el recorrido, culminando en el líbano la recuperación de nuestras fuerzas.
Tras las reglamentarias horas descansinas y una fugaz visita playera, colmató nuestro apetito un tradiconal huevo con papas. El regreso al punto de origen sin novedad y a la hora prevista. Gracias ha sido genial.