Al elevar el estado de ánimo con pensamientos apresurados, hiperactividad, incremento de energía o falta de autocontrol, cuidado puedes caer en una tristeza permanente. Si tienes la autoestima elevada, con delirios de grandeza o creencias falsas en habilidades especiales, pueden aflorar sentimientos de desesperanza, culpa y falta de valor. Con un compromiso exagerado en las actividades, surgirá la apatía por las que alguna vez fueron placenteras. Comportamientos precipitados, como hacer gastos exagerados, incurrir en excesos de comida, bebida o consumo de drogas, promiscuidad sexual o deterioro del juicio, manifestarán trastornos del sueño, somnolencia excesiva o incapacidad para dormir. La tendencia a distraerse fácilmente, apuntan hacia trastornos en la alimentación, pérdida del apetito y peso o el consumo exagerado de alimentos y aumento de peso. La poca necesidad de sueño, cautivan a los pensamientos frecuentes acerca de la muerte. Si te irritas o agitas fácilmente, dificultas la capacidad para concentrarse, recordar o tomar decisiones. El control deficiente del temperamento, provoca aislamiento de los amigos, fatiga, desgano y pérdida de la autoestima.
La bipolaridad es un estado diario, un efecto traumático y mágico de nuestro ser o des-ser. Observar los comportamientos y estados de ánimo, no perder el contacto con la realidad, los cuentos de hadas son eso, a este lado se interactúa con personas, son buenas por naturaleza, pero se malean.
La bipolaridad es un estado diario, un efecto traumático y mágico de nuestro ser o des-ser. Observar los comportamientos y estados de ánimo, no perder el contacto con la realidad, los cuentos de hadas son eso, a este lado se interactúa con personas, son buenas por naturaleza, pero se malean.