Bueno, que contaros, esto tiene mucho que ver, solo hay que estar organizado para aprovechar al máximo, esta ciudad está morada, hay un árbol de cuyo nombre no me acuerdo que está en plena efervescencia floral, hemos tenido suerte ya que en apenas dos semanas sale y se esconde el encanto. Ayer al anochecer decidimos ir al hotel a descansar un rato antes de emprender de nuevo, con una cena liviana, el resultado fue dormilona, el famoso “yet lag” hizo su efecto y tuvimos descanso hasta las 6 de la mañana de hoy, no hicimos ningún kilómetro más.
El objetivo de esta mañana era aclarar algo sobre los próximos días de viaje, oficina de turismo local, florida arriba, oficina de turismo federal, florida abajo, menos mal que desayunamos un café con leche, tres medialunas y zumito de naranja. Decidimos a la misma cambiar todo el dinero que nos quedaba y una visión inundó mi curiosidad, si realizas un deposito de 30 (entiendo que días) te dan el 4 porcentual, si lo dejas 180 pasa al 7 … es cuestión de pensarlo o salir corriendo con el dinero y gastarlo en una sesión doble de cine por 7 pesos, apenas 2 de nuestros euros.
Definitivamente me siento embaucado por el tono argentino, más si es femenino, en el caso de Sonia creo que es al contrario, como es de suponer. Desde una plaza repleta de corazones llenos de vida y mensaje sincero, el 152 nos llevó directo la Boca, una isla colorida en el interior de un barrio no muy recomendable y amado por la genialidad del manejo balonero, donde comimos con tango y claro no falto la típica foto tangera, si pedís coca-cola tendréis un litro y medio para vosotros solos.
Los españoles son queridos por acá, los lazos están aún muy sujetos y recientes. Hoy dos improvisados y diferentes guías marcaron nuestra tarde y terminamos en un gran “retiro”, con jardín japonés, lluvia de árboles, maravillosa rosaleda, estatuas a los españoles y un tren de la alegría, donde puedes celebrar tu ansiado cumpleaños. Tenemos un consejo para nuestra vuelta, visitar el tigre, esto me recuerda a Lola Flores con aquel tema de comer y querer. Mañana partiremos hacia Bariloche, puerta a nuestra incursión en la Patagonia. Que difícil es olvidar.
Besosos para todos.
El objetivo de esta mañana era aclarar algo sobre los próximos días de viaje, oficina de turismo local, florida arriba, oficina de turismo federal, florida abajo, menos mal que desayunamos un café con leche, tres medialunas y zumito de naranja. Decidimos a la misma cambiar todo el dinero que nos quedaba y una visión inundó mi curiosidad, si realizas un deposito de 30 (entiendo que días) te dan el 4 porcentual, si lo dejas 180 pasa al 7 … es cuestión de pensarlo o salir corriendo con el dinero y gastarlo en una sesión doble de cine por 7 pesos, apenas 2 de nuestros euros.
Definitivamente me siento embaucado por el tono argentino, más si es femenino, en el caso de Sonia creo que es al contrario, como es de suponer. Desde una plaza repleta de corazones llenos de vida y mensaje sincero, el 152 nos llevó directo la Boca, una isla colorida en el interior de un barrio no muy recomendable y amado por la genialidad del manejo balonero, donde comimos con tango y claro no falto la típica foto tangera, si pedís coca-cola tendréis un litro y medio para vosotros solos.
Los españoles son queridos por acá, los lazos están aún muy sujetos y recientes. Hoy dos improvisados y diferentes guías marcaron nuestra tarde y terminamos en un gran “retiro”, con jardín japonés, lluvia de árboles, maravillosa rosaleda, estatuas a los españoles y un tren de la alegría, donde puedes celebrar tu ansiado cumpleaños. Tenemos un consejo para nuestra vuelta, visitar el tigre, esto me recuerda a Lola Flores con aquel tema de comer y querer. Mañana partiremos hacia Bariloche, puerta a nuestra incursión en la Patagonia. Que difícil es olvidar.
Besosos para todos.