Paso de Cordoba

Hola que tal, salté un día pues se nos hizo un poco tarde, pero me pongo al día en seguida. Nuestra última tarde en BA la pasamos en el barrio de Palermo, donde llegamos apenas se escondió el sol, un lugar encantador, con pequeños restaurantes ideales para iniciar la ceremonia del cortejo. Nuestra intención era ir al café Homero, donde dan de picar y tiene show, a pesar de que ese justo día estaba cerrado, los dueños nos dejaron verlo … encantador.

La curiosidad nos llevó a meter la cabeza en una pequeña tienda de arte argentino, regentada por un zamorano que lleva 50 años acá, a quien se le iluminó la mirada al recordar sus orígenes. Elegimos una cena de deliciosas empanadillas, un buen trozo de empanada de atún y el mejor bizcocho de chocolate jamás probado. De regreso al hotel, tratamos de compensar nuestro deseo de espectáculo, en el café Tortoni, pero la cola nos hizo desistir y dimos con nuestros cansados huesos en el hotel sin hacer ningún kilómetro más.

A las siete del nuevo día, tras el desayuno, fuimos a correos, pasear de manera libidinosa, andar sin pensar y liquidar, nos dirigimos hacia el aeropuerto para coger nuestro avión a Bariloche y aunque salió con media hora de retraso, me compensó la melodiosa voz de la venezolana azafata jefe. El vuelo fenomenal y a la llegada pudimos intuir el frío que por aquí hacia, por el movimiento del avión en su operativa de acercamiento … y por la ropa de abrigo de los operarios.

Al llegar, lo primero preguntar por la oficina de turismo, tuvimos suerte de que allí estuviera un operario de una empresa local de alquiler de autos ya que sacamos un buen precio y no perdimos tiempo en ir hasta el pueblo, aprovechamos la ocasión de uno recién devuelto allí mismo. Partimos directamente a San Martín de las Andes, por el camino paramos en un supermercado para las provisiones y cogimos la ruta del paso de córdoba, un camino de ripio con bellas imágenes. Nada más llegar a nuestro destino y tras establecer el alojamiento, ya teníamos echado el ojo al lugar de la cena, la barra, empanadillas de cholo, jabalí, sorrentinos de ciervo con salsa de nueces, un tintito de la zona y para rematar la faena, una Mouse de chocolate con chocolate caliente y nueces por encima, no os lo imagináis … con esto se duerme de maravilla.

Besos.