Queda uno

Estar en capilla es una expresión adecuada para definir cuasi a la perfección el estado precatatónico festivo previo a un acontecimiento dispar, realmente esto no significa nada, pero me ha salido así. Mañana será un bonito día al menos en lo que a mi respecta, salvo por las doce horas en las que permaneceré encerrado, partiré hacia tierras argentinas, donde a mis ojos le esperan lugares desconocidos, sensaciones nuevas, entornos históricos y un mar de naturaleza en plena explosión. Lo que más me cuesta de estas cuestiones viajeras es establecer el contenido mochilero y los elementos necesarios y adecuados para lo que allí acontece.

Pasan ahora ante mí cuestiones banales tal que el agua, el sexismo, el simo, tele show … fruto de la sociedad del bienestar en la que vivo y me permite realizar actividades individuales y colectivas a mi antojo o posibilidad. Hoy toca “yo mismo” y el resto me da igual, que sensación de liberación. Estos días he extrañado pero parece que eso no importa, las cosas que sean serán es una máxima de vida, otra que las cosas hay que hacerlas no basta con decirlas, así hoy toca reír y disfrutar, liberar la mente, mañana puedes no estar aqui o no llegar nunca. No me gusta ese juego.