Cierro mis puertas sin motivo aparente, siento que he fallado en no mirarte, he perdido esa buena costumbre, mirar es importante y ayuda a empaparme de ti. De siempre he creído en la mirada como elemento de penetración sensorial, convencimiento intrínseco y afianzamiento emocional, no sé porque, hace tiempo que he olvidado este rito.
Por ello me establezco un nuevo esfuerzo, un viejo ejercicio bien gratificante, utilizar el elemento devastador y constructivo de la mirada. Posisionar mis ojos en los tuyos y ver tus pensamientos, sorber tus movimientos, expresiones y devaneos, quiero saber si ha llegado el momento o debo seguir. Solo depende de ti, de que estés, quizás deje ahora pasar el “tempo”.
Ahora, hoy, no se si creer o dejar desvanecer el eterno dilema.
Por ello me establezco un nuevo esfuerzo, un viejo ejercicio bien gratificante, utilizar el elemento devastador y constructivo de la mirada. Posisionar mis ojos en los tuyos y ver tus pensamientos, sorber tus movimientos, expresiones y devaneos, quiero saber si ha llegado el momento o debo seguir. Solo depende de ti, de que estés, quizás deje ahora pasar el “tempo”.
Ahora, hoy, no se si creer o dejar desvanecer el eterno dilema.