Delirio

Giro la mirada hacia el exterior de la ventana, apoyo el pensamiento en la nube y concentro mi mente en la nada. En la radio una canción …. “tú a mi me dejas .... aprendo a fuerza de desengaños …. conmigo no fuiste sincero”, el ritmo me embriaga. Un toque de timbre desequilibra mi estado, espero al menos que sea una grata visita, … jo¡¡ una vecina de no buen ver desorientada. Vuelvo al intrínseco momento, aletargo de soledad planeada, junto a los curiosos ritmos y delirantes letras. Te enseñan que todo tiene un porqué, cada vez lo dudo más, ya que se quedan cantidad de cosas en el tintero, intolerancias sin fundamento, actos sin devaneos, justicia relativizada por un momento adecuado, actos purificados, palabras huecas o falsas promesas. La cuestión se plantea ciertamente relativizada, por lo que no me vas a convencer de mi gozo, mi yo es mío, no oses robarlo o te muerdo, te aseguro que un bocado en el cuello desencadenará la pasión desatada y me estremezco al pensarlo.