Acabar con las cajas ha sido tarea ardua, no sabía que tenía tanto cartón acumulado y por ende tanta decoración guardada, salió casi de todo, cuadros, cerámica, una cabra y hasta un látigo, que de momento nunca pensé en darle utilidad alguna. Como era de esperar salieron cosas para tirar, como aquellos deseos inalcanzados o las frustraciones ganadas, que mantienes en la memoria como recordatorio errante de no se que paja mental, cuando te das cuenta del error acumulado simplemente lo tiras y se acaba la carga. Me ha venido bien esta limpieza casera y por supuesto al hogar en el que tengo la morada, se le ve de otra manera, más limpia y ordenada, ha perdido el carácter transitorio que tenia hasta hace apenas seis meses desde la mudanza, la penúltima visita comento: "pareces que esperas algo para irte", me caló.
Ahora tengo que pensar en un par de detalles que no me quitarán el sueño, pero seguro que serán significativas del aire del este lugar, que de momento comparto en soledad.
Ahora tengo que pensar en un par de detalles que no me quitarán el sueño, pero seguro que serán significativas del aire del este lugar, que de momento comparto en soledad.