Ayer pensé por un momento que me costaría algo más de trabajo, después de tanto tiempo y de una desconexión total, como es mi costumbre en estos casos, nunca había estado tan distanciado de la realidad que comparto con casi toda la humanidad. Ha resultado una jornada lo más tranquila, la incorporación no supuso trauma alguno, hasta me ha gustado, eso no significa que haya cambiado mi visión instrumental de la actividad en cuestión, solo que cuando estas “agustito” todo se hace llevadero. Al llegar me estaba esperando una mejora laboral que aunque en comisión, supone un incremento en mi haber y un pronto añadido en la jornada con su correspondiente compensación. Todo ha ido de corrido, pasó rápido y pronto gozaré de unos nuevos días, este año terminaré el año laboralmente relajado.