El amigo invisible ha puesto en mis manos la herramienta que eliminará todo disputa familiar ante las labores caseras, el dado de tareas trae la paz a esta casa en cuestiones organizativas y de la elección de las mismas. Está bien el invento, aunque en mi caso siempre me tocan los platos, la lavadora o quitar el polvo, así que mejor lo utilizare como un gustoso peluche a quien apachurrar o lo intentaré con las visitas, puede que consiga librarme por un día de algunas de ellas. Puede que el obsequio sea una indirecta para que simplemente comparta mi vida con alguien.
