Albóndigas

Hoy entre en un herbolario para ver que cosas tienen por dentro y por si encontraba allí a la chica del sueño, me topé con muchos olores, buenas sensaciones y me llevé una infusión de anisete, dicen que es bueno para desinflarse. De otro tipo de establecimiento me llevé algunos de los ingredientes que me faltaban para las albóndigas, cebolla, perejil, pan y harina, el resto ya lo tenía en casa, 400 gr de carne picada de ternera, otros tantos de carne de cerdo, un huevo, hueso de jamón, vino blanco, ajos, cebolla, tomate, zanahoria, leche, sal, laurel, aceite y pimienta. Mezclé la carne, el huevo, ajo picadito, la miga de pan que previamente la había mojado en leche, pimienta y la sal a gusto, dejé que macerada una hora más o menos, tiempo que aproveché para acicalarme, al volver hice bolas a un tamaño aceptable, unas 22, y las pasé por harina antes de freírlas, en el mismo aceite rehogue a fuego bajo la cebolla, la zanahoria y el tomate bien picado mientras limpiaba todos las cacharros que tenía en el fregadero, añadí medio vasito de vino, una hoja de laurel, las albóndigas, un huesito de peletilla, cubrí con agua y de nuevo sal a gusto, tapé la olla y cuando subió el testigo de presión apagué el fuego.

El resultado a tenido exceso de grasa para mi gusto y me pasé un pelín con la sal, la próxima vez no incorporaré el hueso y cambiaré la carne que compré por otra con menos grasa. Para arreglarlo probaré a quitar la mayor parte de la salsa para hacer sopa o caldo otro día, añadiré agua a las albóndigas cuando vaya a “jamarmelas”.