Uf¡¡ He llegado cansado a casa tras de un largo día de trabajo “matardero”, a pesar de estar inflado por el cocido que me metí al medio día entre pecho y espalda, la ansiedad (del latín angustia, aflicción) por comer ha invadido mi ser, debo estar en una fase contradictoria ya que la ansiedad normalmente se caracteriza por un incremento de las facultades perceptivas ante la necesidad fisiológica del organismo de incrementar el nivel de algún elemento que en esos momentos se encuentra por debajo del nivel adecuado, quizás haya sido el temor de perder por caducidad el jamón que tenía partidito, el cuarto kilo de nueces, el zumo de naranja y el té de flores del bosque. En algún sitio leí que la ansiedad tiene en ocasiones una función relacionada con la supervivencia y que está directamente relacionada con el miedo al futuro, basado en pensamientos relacionados con frases que empiezan con "¿y si...?", estoy seguro que mi mente pensó que mejor se lo come todo hoy por si mañana me olvido las llaves de casa. Ahora he recuperado el contacto con el presente, tras la ducha la ansiedad ha desaparecido y tengo más pesadez que antes, ¿porque será?.