Cuenta con un bello casco colonial que ha sido declarado Monumento Nacional. En la Calle Zamora se concentran edificaciones de esa época, en la visita no puede faltar la Catedral del siglo XVI, provista de un retablo único de estilo barroco; el Museo de Arte, con exposiciones itinerantes de arte contemporáneo; el antiguo convento sede del Museo Lucas Guillermo Castillo, con la mejor colección de arte sacro y secular del país; la Iglesia de San Francisco de Asís del siglo XVIII; la Iglesia de San Clemente del siglo XVIII, de las pocas que quedan en Venezuela con planta en forma de cruz. Muy cerca, la Casa Arcaya, el Museo de Cerámica Popular, la Casa del Sol con un gran sol labrado en sus puertas, la Casa del Tesoro, la Casa de las Ventanas de Hierro y el Cementerio Judío de mediados del siglo XVIII.
Al norte de la ciudad se emplaza el Parque Nacional Médanos, un solitario y enigmático desierto con dunas que pueden llegar a alcanzar alturas de más de 30 metros. La entrada más común está situada en la Plaza La Madre en la avenida Independencia a la que se puede acceder tomando la buseta de Transporte Carabobo desde la calle Falcón.
Después de cruzar el estrecho de los Médanos la Península de Paraguaná se descubre como un lugar idílico que acoge un buen número de pueblos coloniales que conservan sus tradiciones ancestrales, así como apacibles playas y ricas Reservas Naturales. Así Moruoy cuenta con un pequeño pero bello casco colonial, Santa Ana es el pueblo más antiguo de la zona y Buena Vista destaca por el mejor ejemplo de arquitectura colonial de la zona con su Casa de las Virtudes. En Jadacaquiva se guarda con orgullo un retablo que constituye una verdadera pieza de arte, en Pueblo Nuevo la Reserva Monte Cano, Adícora una tranquila playa y donde hay que pasear para disfrutar de sus casas coloniales de rico colorido y en la Laguna de Tiraya se pueden ver bandadas de flamencos entre los meses de noviembre y enero. Otros puntos interesantes son las Salinas de Cumaraguas y de Baharigua y el Cabo San Román.
Al norte de la ciudad se emplaza el Parque Nacional Médanos, un solitario y enigmático desierto con dunas que pueden llegar a alcanzar alturas de más de 30 metros. La entrada más común está situada en la Plaza La Madre en la avenida Independencia a la que se puede acceder tomando la buseta de Transporte Carabobo desde la calle Falcón.
Después de cruzar el estrecho de los Médanos la Península de Paraguaná se descubre como un lugar idílico que acoge un buen número de pueblos coloniales que conservan sus tradiciones ancestrales, así como apacibles playas y ricas Reservas Naturales. Así Moruoy cuenta con un pequeño pero bello casco colonial, Santa Ana es el pueblo más antiguo de la zona y Buena Vista destaca por el mejor ejemplo de arquitectura colonial de la zona con su Casa de las Virtudes. En Jadacaquiva se guarda con orgullo un retablo que constituye una verdadera pieza de arte, en Pueblo Nuevo la Reserva Monte Cano, Adícora una tranquila playa y donde hay que pasear para disfrutar de sus casas coloniales de rico colorido y en la Laguna de Tiraya se pueden ver bandadas de flamencos entre los meses de noviembre y enero. Otros puntos interesantes son las Salinas de Cumaraguas y de Baharigua y el Cabo San Román.