Tierra del Sol Amada, es una de las ciudades mas calientes de Venezuela. Una ciudad linda dueña del lago con su mismo nombre, el más grande de Latinoamérica. En la visita a esta ciudad no se puede dejar atrás el casco histórico con el museo del puente, la casa Morales, La Basílica de Nuestra Señora de La Chinita, la Catedral, La plaza Bolívar, El paseo del Lago, La Calle Carabobo o la Calle de la Tradición, Santa lucia, el Teatro Baralt, el museo Lia Bermúdez, el Maczul y la plaza de la República. Puedes visitar también Santa Rosa de agua, El parque la Marina o el Mirador del Lago. Si quieres comerte unos buenos cepillados tienes que ir al popular Jesús Ríos.
La Vereda del Lago es una opción para el esparcimiento que ofrece la capital marabina. Debe su nombre a la larga y hermosa caminería que colinda con el Lago de Maracaibo y desde la cual es posible apreciar en la lejanía el puente Rafael Urdaneta, así como las distintas embarcaciones que por el se desplazan. Su creación como parque metropolitano fue llevada a cabo el 25 de septiembre de 2001, con una extensión total de 68 hectáreas, 46 de las cuales se encuentran totalmente desarrolladas.
Una excursión a San Carlos, un sencillo pueblecito costero donde se puede divisar el histórico Castillo de San Carlos de la Barra, construido en 1679 con el fin de resguardar a la Ciudad de Maracaibo de ataques de piratas y corsarios propios de la época. Cuenta con playas poco frecuentadas que dan la cara directamente al mar. Para ir hay dos opciones, una a bordo de los catamaranes que salen desde el muelle de la Propela Club, Puntica de Piedra en Maracaibo, opción costosa, segura y cómoda (esta información aparece en internet pero no es cierta, hace cinco años que no se presta este servicio). La otra forma es desde la población de El Mojan, donde salen unas simpáticas lanchas con precio económico, se ha de ir con el traje de baño y bronceador, porque durante el trayecto es muy probable mojarse y recibir “bondadosas” dosis del inclemente sol zuliano. Mientras se adentra en aguas del lago se disfruta de tupidos bosques de mangle en los que es fácil ver aves marinas como buchones, gaviotas o garzas. También se puede observar la Isla de Toas, pintoresco pueblo dedicado a las artes de la pesca y a la explotación de la piedra caliza; y la Isla de Zapara, famosa por sus dunas de arena dorada.
La Vereda del Lago es una opción para el esparcimiento que ofrece la capital marabina. Debe su nombre a la larga y hermosa caminería que colinda con el Lago de Maracaibo y desde la cual es posible apreciar en la lejanía el puente Rafael Urdaneta, así como las distintas embarcaciones que por el se desplazan. Su creación como parque metropolitano fue llevada a cabo el 25 de septiembre de 2001, con una extensión total de 68 hectáreas, 46 de las cuales se encuentran totalmente desarrolladas.
Una excursión a San Carlos, un sencillo pueblecito costero donde se puede divisar el histórico Castillo de San Carlos de la Barra, construido en 1679 con el fin de resguardar a la Ciudad de Maracaibo de ataques de piratas y corsarios propios de la época. Cuenta con playas poco frecuentadas que dan la cara directamente al mar. Para ir hay dos opciones, una a bordo de los catamaranes que salen desde el muelle de la Propela Club, Puntica de Piedra en Maracaibo, opción costosa, segura y cómoda (esta información aparece en internet pero no es cierta, hace cinco años que no se presta este servicio). La otra forma es desde la población de El Mojan, donde salen unas simpáticas lanchas con precio económico, se ha de ir con el traje de baño y bronceador, porque durante el trayecto es muy probable mojarse y recibir “bondadosas” dosis del inclemente sol zuliano. Mientras se adentra en aguas del lago se disfruta de tupidos bosques de mangle en los que es fácil ver aves marinas como buchones, gaviotas o garzas. También se puede observar la Isla de Toas, pintoresco pueblo dedicado a las artes de la pesca y a la explotación de la piedra caliza; y la Isla de Zapara, famosa por sus dunas de arena dorada.