A seis

El poder del dinero es infinito y la realidad al respecto abrumadora.

Nubla la mente, por él se abandona, banaliza los valores personales y es capaz de trastocar tú genio, el carácter y la actitud. Te introduce en un estado de bienestar real que deja tu mente alucinada con las comodidades que te aporta, pagando el precio de abandonar en el camino cuestiones ciertas, sentimientos y valores. El dinero es materia y eso le tienes que dar, así que le aportas tú ser, tú cuerpo y él anula tu mente.

Has cambiado lo material por el sentimiento, la sensación, la sensibilidad, el sentir, la compasión … afecto, piedad, ternura, dolor, tristeza, pesar, delicadeza … y la pasión.