Siento la necesidad intrínseca de inundar el mundo que desconozco, de explorar, de aumentar la interrelación personal y ampliar el círculo “entornótico” en el que progreso. Siento el deseo de actuar en un ámbito más amplio, de no poner límites al desarrollo cognitivo, absorbiendo lo positivo y dejando que el resto fluya con normalidad.
Siento conocer hechos no vividos, realidades impalpables, sensaciones y pensamientos ajenos. Las casualidades de la vida ocurren de una manera más o menos certera porque tienen que ocurrir. Existen conexiones infinitas que transmiten, sin saber como, la energía necesaria para despertar el presentimiento. De las sensaciones surge el deseo de hacer algo que se debe dar, pero deja en manos de la razón la posibilidad contraria.
Siento conocer hechos no vividos, realidades impalpables, sensaciones y pensamientos ajenos. Las casualidades de la vida ocurren de una manera más o menos certera porque tienen que ocurrir. Existen conexiones infinitas que transmiten, sin saber como, la energía necesaria para despertar el presentimiento. De las sensaciones surge el deseo de hacer algo que se debe dar, pero deja en manos de la razón la posibilidad contraria.