A moverse

Pensando sobre la conjugación de las cosas me viene la idea de lo que pudiera o pudiese ocurrir en una actividad cotidiana como la muscular, si no existencia la propia intención del movimiento. Y en honor a la verdad no he llegado a ninguna conclusión pues se trata de un pensamiento absurdo.

Pero para no dejar este inicio en barbecho, añadiré que dicho movimiento viene motivado por un deseo, en ocasiones absurdo, de desplazamiento y en otras por un sentimiento. El primero es ciertamente comprensible ya que un golpe de viento fortuito es capaz de apartar tu espacio vital, por lo que es evidente la reacción a tipo muelle. El segundo es en ocasiones doloroso pudiendo causar sensaciones vacías, difícil de llenar.