Como de todo tiene que existir en este mundo, hay un tipo (David Levy) que vaticina un plazo relativamente corto para que humanos y robots formen parejas y ya hay gente dispuesta a la robótica boda y hasta dan razones para considerarlo una cuestión de futuro inmediato.
La dificultad para encontrar hombres y mujeres disponibles a determinadas edades sería una razón de peso, junto a la posibilidad de desconectarlo. Estos robots incluirán inteligencia social, emocional e ingenio analítico, podrán medir la respiración, la frecuencia cardíaca o la temperatura de la piel, de tal manera que no tengas que comunicarle tus necesidades, ni decirle cuándo quieres que te deje sol@.
Un robot sólo dramatizará si tu lo deseas, no habrá celos, inseguridades ni arrogancia. Existirá la posibilidad de diseñar el escenario del drama, con niveles de dicha total a vivir en el infierno. Estará confeccionado con materiales hipoalergénico, evitando el riesgo de infecciones sexuales, embarazados no deseados ni las dudas de identidad que generan las parejas virtuales. Un robot será para siempre, al menos hasta que lo dicte la garantía.
De momento seguiré en la habitual tónica del ensayo-error, en esta cuestión dicen que lo es ser una persona de primeras impresiones, aunque por lo general no me han fallado.
La dificultad para encontrar hombres y mujeres disponibles a determinadas edades sería una razón de peso, junto a la posibilidad de desconectarlo. Estos robots incluirán inteligencia social, emocional e ingenio analítico, podrán medir la respiración, la frecuencia cardíaca o la temperatura de la piel, de tal manera que no tengas que comunicarle tus necesidades, ni decirle cuándo quieres que te deje sol@.
Un robot sólo dramatizará si tu lo deseas, no habrá celos, inseguridades ni arrogancia. Existirá la posibilidad de diseñar el escenario del drama, con niveles de dicha total a vivir en el infierno. Estará confeccionado con materiales hipoalergénico, evitando el riesgo de infecciones sexuales, embarazados no deseados ni las dudas de identidad que generan las parejas virtuales. Un robot será para siempre, al menos hasta que lo dicte la garantía.
De momento seguiré en la habitual tónica del ensayo-error, en esta cuestión dicen que lo es ser una persona de primeras impresiones, aunque por lo general no me han fallado.