…Impresionante, no hay palabras para describir lo que hicieron los incas, y lo que queda por descubrir. Realmente es un lugar para venir a ver, ya que describirlo es imposible.
Ha sido una buena experiencia, a la par que dura. Ya que el terreno es pura subida y bajada. Te levantas a eso de las 4 de la mañana para estar temprano en la cola del primer Bus de subida que sale a las 5,30, de esta manera consigues unos de las únicas 400 entradas a Wana Pichu, desde donde consigues una impresionante vista de Machu Pichu. Así a las 7 de la mañana comienzas la dura subida, yo me decidí, siguiendo un consejo, por abordar el camino más largo que pasa por el templo dedicado al a Luna. De esta manera abordas un recorrido en solitario, duro e impresionante a través de la selva. Finalmente llegas a la cumbre, y te quedarías todo el día ya que las vistas son impresionantes, así como el lugar en sí, esta “gente” era la leche. Tras el descenso recorres el recinto de Machu Pichu, donde te quedarías por mucho tiempo…
En esta “aventura”, he podido practicar mi abandonado inglés, hay personas que viajan solas, como yo en este momento, y es relativamente fácil contactar con algunas de ellas. Ayer conocí a una chica inglesa, dos chicos turcos, dos colombianos y una chica israelita. Esta realmente bien esto de intercambiar palabras, vivencias y formas de vida de otros países.
Creo que es un país para venir de nuevo, para realizar un viaje más natural, hay lugares incas que están integrados plenamente en la naturaleza, en lugares no poblados y que requieren otro tipo de viaje. Pero ahora no tengo ganas de conocer más ciudades solo y ya que durante este viaje al Perú he conocido a algunas personas que están realizando aquí un trabajo de voluntariado con niños o reconstruyendo casas, he contactado con una de las asociaciones en Arequipa que trabaja con unos 120 chicos, así que termino de conocer Cuzco y voy a emplear los últimos días de mi viaje en esa labor.
Ha sido una buena experiencia, a la par que dura. Ya que el terreno es pura subida y bajada. Te levantas a eso de las 4 de la mañana para estar temprano en la cola del primer Bus de subida que sale a las 5,30, de esta manera consigues unos de las únicas 400 entradas a Wana Pichu, desde donde consigues una impresionante vista de Machu Pichu. Así a las 7 de la mañana comienzas la dura subida, yo me decidí, siguiendo un consejo, por abordar el camino más largo que pasa por el templo dedicado al a Luna. De esta manera abordas un recorrido en solitario, duro e impresionante a través de la selva. Finalmente llegas a la cumbre, y te quedarías todo el día ya que las vistas son impresionantes, así como el lugar en sí, esta “gente” era la leche. Tras el descenso recorres el recinto de Machu Pichu, donde te quedarías por mucho tiempo…
En esta “aventura”, he podido practicar mi abandonado inglés, hay personas que viajan solas, como yo en este momento, y es relativamente fácil contactar con algunas de ellas. Ayer conocí a una chica inglesa, dos chicos turcos, dos colombianos y una chica israelita. Esta realmente bien esto de intercambiar palabras, vivencias y formas de vida de otros países.
Creo que es un país para venir de nuevo, para realizar un viaje más natural, hay lugares incas que están integrados plenamente en la naturaleza, en lugares no poblados y que requieren otro tipo de viaje. Pero ahora no tengo ganas de conocer más ciudades solo y ya que durante este viaje al Perú he conocido a algunas personas que están realizando aquí un trabajo de voluntariado con niños o reconstruyendo casas, he contactado con una de las asociaciones en Arequipa que trabaja con unos 120 chicos, así que termino de conocer Cuzco y voy a emplear los últimos días de mi viaje en esa labor.